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Letra Nueva

Hablando de pelota y cubanía

Hablando de pelota y cubanía

Algunos vez han estado en un estadio cubano en medio de un juego de pelota? Has sentido la dureza de los “asientos” y el calor de nuestro sol? Les has gritado barbaridades a los árbitros y peloteros cuando se equivocan? Te has dejado llevar por la locura de un marcador cerrado o por las ganas de que tu pelotero favorito rompa algún record? Si?, entonces eres un cubano común y corriente, aunque otros digan que estás medio loco.

En Cuba la pelota es como en Brasil el fútbol, en la India el criquet o en Japón las artes marciales, un vicio nacional. Aquí la pelota arrastra multitudes cada tarde; las empresas y escuelas cercanas a los estadios se quedan vacías, los que no se pueden escapar de sus trabajos encienden sus radios y escuchan los juegos y otros simplemente apuestan hasta la ropa que visten en cada partido.

Aquí hay “fanáticos” y “seguidores”; los fanáticos siguen a su equipo aunque vayan a jugar a la otra esquina de la Isla  y son incondicionales con su equipo en las buenas y las malas. Los seguidores son más mesurados, van a los partidos que sean cercanos a su residencia y siempre sopesan entre el juego de pelota y las otras responsabilidades. Hay otro tipo de seguidor que disfruta más de una botellita de ron en las gradas del estadio que del mismo deporte; a ese solo le importa las animadoras de la conga y tomarse un trago.

Aunque los juegos oficiales de pelota en Cuba casi siempre son a la 1.30 de la tarde o a las 8.30 de la noche, todo el resto del día hay juegos también; pero estos son extraoficiales y ocurren en cada terreno medianamente acondicionado para el juego y sus protagonistas son desde cincuentones ex_atletas hasta niños de 12 años, que no les importa ni el sol ni el cansancio y se pasan todo el día jugando con una pelota remendada y un bate de majagua.

La pelota también es un negocio en Cuba (no hablo de las apuestas, porque esas son “secretas”) porque ha generado todo un mundillo de artesanos que hacen bates de majagua, zapateros que hacen zapatos cómodos para este deporte y costuraras que hacen sus trajes a la medida. Lo más complicado de conseguir son los guantes, que se hacen de cuero de ganado vacuno y aquí eso es “sagrado” como en la India.

En fin, la pelota en Cuba es parte de nuestra identidad, como mismo lo es la música, que son partes inseparables de nuestra nacionalidad.

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2 comentarios

yusmary -

ahora en al postemporada aumenta el vicio y las transmisiones por la tv, y por eso tengo que fajarme en mi casa para poder ver la novela también...

yaritza -

la pelota en cuba ya es un fenómeno nacional, porque no solo os hombres la siguen sino que las mujeres también, y algunas son más fanáticas que otras (menos Julita Osendi)
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